(Título tomado de la obra de Eleanor Farnes)

Que me quemas, que me abrasas”
Le grito a mi mujer
Cuando intenta poner la plancha caliente
Contra mi bragueta
Contra mi bragueta
Pues le estoy mareando la perdiz
Rozándole el cuello con la lengua.
Cada uno se escoge para sí el desayuno
Conforme a la fábula de amor conyugal
Que dice: “Te casaste, la cagaste”
Y la veo a ella
Cansada de tanto bregar
Y bajando yo de mi burro
Me vengo a ayudarla
Y le pregunto:
--¿Qué quieres?
Ella responde con otra pegunta:
-¿Cómo quieres los huevos
Revueltos o fertilizados?
Y al mejor desayunar
En un descuido mío
Ella me mete los huevos calientes y cocidos
Por entre el pantalón del pijama
No teniendo otro remedio
Sino gritar:
-Que me quemas, que me abrasas.
Amada.
Escritor Daniel de Culla (España)
Cada uno se escoge para sí el desayuno
Conforme a la fábula de amor conyugal
Que dice: “Te casaste, la cagaste”
Y la veo a ella
Cansada de tanto bregar
Y bajando yo de mi burro
Me vengo a ayudarla
Y le pregunto:
--¿Qué quieres?
Ella responde con otra pegunta:
-¿Cómo quieres los huevos
Revueltos o fertilizados?
Y al mejor desayunar
En un descuido mío
Ella me mete los huevos calientes y cocidos
Por entre el pantalón del pijama
No teniendo otro remedio
Sino gritar:
-Que me quemas, que me abrasas.
Amada.
Escritor Daniel de Culla (España)
No hay comentarios:
Publicar un comentario