I
Estoy tramando mi partida,

como la última lámpara de la calle,
arruinada y ciega,
tras el parto de los grillos de diciembre.
II
Es aún de noche,
los niños duermen
mientras los perros
deliran en los huesos del infierno.
Guardo los últimos fanales de los gatos,
los fantasmas - alfileres de la carne-,
los payasos que me acosan
desde el primer intento en el tejado,
ahora ríen complacidos,
me verán partir de veras.
Poeta Siomara España Muñoz (Ecuador)
2 comentarios:
Breve, suave e intenso. Las palabras de tu poema parecen conjugarse en una cascada que enlaza ternura y un cierto aire de melancolía. Bellísimo en verdad. Maria Rosa Perea
...Poema que extrae una luz de la penumbra para resplandecernos... En el II, los dos últimos versos provocan una tensión quebradiza hacia una hermosura...
A. Morales Cruz
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