(Del Diario de Marco Polo)
Me embrujó la arena cantadora

Vi los huesos blanqueados
de quienes intentaron atravesarlo
vi los vientos abrasadores
derribando caravanas
vi la luna alta, el espejismo
de un pájaro, la arena brillante
y la caligrafía del viento
narrando su errancia en las dunas.
El silencio como una inmensa
mujer acostada
Crucé el desierto de Gobi
y vi pasar las caravanas
invisibles elevando sus banderas.
Alguien me llamó por mi nombre
a la medianoche
Era el viento.
Vi a un niño entre los viajeros
dibujando un aguacero sobre las hojas
de un bosque
vi mis huesos blancos, dispersos
al cielo, el amor como ojo de agua
manando de lo invisible.
Ví mis alas despelgadas:
¿Quién soy? – me pregunto ahora
oyendo las arenas que cantan-
¿Quién soy sino un rey encantado
por tu espejismo?
GUSTAVO TATIS GUERRA. Colombia
Del libro He venido a ver las nubes
1 comentario:
Me gustò mucho este poema.Muchìsimo, pero si no te digo esto que expreso ahora no serìa del todo sincera. Encuentro en este dos bellos poemas. El primero es el que màs me gusta, el que para mì finaliza en "era el viento". Rescato unos versos que me parecieron maravillosos.."Y la caligrafìa del tiempo narrando su errancia en las dunas".
Liliana Chavez / Argentina
Publicar un comentario