Qué dulzura hay en el rito de iniciados de los amantes
Toman las raíces de los cuerpos
Y los abrazab a la tierra con la certeza
De producir árboles milenarios

Como alicates de desangran uñas
Es entonces, cuando la contingencia
El fluir aleatorio del tiempo
Los visitan,
Las raíces no se alejan de la tierra
Pero sí intuyen telúricamente
La cesación de las savias:
El quejido lejano de los sonidos amorosos
El cambio repentino de una a otra dimensión
Los cuerpos espasmódicos
Trazan figuras etéreas
Sitios seguros para su cumplimiento
Esferas tendientes a patrocinar:
Las iniciaciones en las que se hallan inmersos
Pero los iniciados no soportan los regímenes impartidos
Las condiciones que les imponen detenerse
En el péndulo infinito del placer.
TANYA MAZA (Escritora, poeta y dramaturga)
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