Como não poderia ela retornar após insistentes golpes apenas da memória, a carga do
menu dentro de si, passando todos os cartões, processando? Á pedido, sim. Como não? Como, sim! Voltar hoje a comer o camarão da praia naquela noite de sustos – não havia acabado por ali, deixara resíduos, longe do aparelhamento doloroso do aperto no banheiro, que batiam tanto, batiam tanto, que vazaram, espalhou agora por aí, em meio ao restaurante, sal acusado, malditos frutos do mar. Pediu ajuda ao garçom que lhe surgiu, de novo, agradavelmente, brotinho de gravata-borboleta, com o preço a pagar. Camarão de dois; partisse pelo meio. Ela, sobremaneira, e sobremesa. Sem satisfação.Rod Britto, Rio de Janeiro, Brasil, 2008.
Residuos en la ropa (En español)
¿Cómo no podría ella retornar después de insistentes golpes apenas en la memoria, a la carga del menú dentro de sí, pasando todas las tarjetas, procesando? A pedido, sí. ¿Cómo no? ¡Cómo sí! Volver hoy a comer el camarón de playa de aquella noche de sustos –no había acabado ahí, dejó residuos, lejos de los apretujones dolorosos en el baño, que batían tanto, batían tanto, que rebalsaron, se esparció por ahí, en medio del restaurante, sal acusada, malditos frutos de mar. Pidió ayuda al mozo que le surgió, de nuevo, agradablemente, teenager con moñito, con el precio a pagar. Ella, sobremanera, y sobremesa. Sin satisfacción.
Escritor Rod Britto (Brasil)
Traducción: Cecilia Palmeiro (Argentina)









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La mujer que puedes ver sobre estas líneas es Hanane Zemali, la nueva modelo del polémico fotógrafo italiano Alberto Magliozzi. Nacida en Túnez hace 26 años pero de familia marroquí, Hanane es de las pocas musulmanas que ha optado por el desnudo para condenar la insostenible situación de las mujeres en el mundo árabe. El mensaje de una mujer religiosa desnuda ya de por sí es muy claro pero por si quedan dudas, la propia modelo comenta: “me desvisto para lanzar una señal fuerte a las mujeres musulmanas. Quisiera que tuvieran el valor de rebelarse a sus padres que las tratan como objetos… Nuestra feminidad no puede ser reprimida. Muchas mujeres sueñan con huir, pocas tienen el valor de hacerlo… Estamos cansadas de vivir en jaulas, sin tener la posibilidad de mostrar nuestra personalidad”.











